Francisco Antigua
A partir de 1946 varias piezas suyas participan en distintas exposiciones colectivas incluyendo los Salones Nacionales de Pintura. En 1953 realiza su primera muestra personal en los espacios de la CTC. Desde entonces adopta el lenguaje abstracto para su obra. Reingresa en la Academia de San Alejandro en 1956 y concluye finalmente su preparación en 1959. Incursiona dentro del grabado, específicamente en la xilografía, desde 1957, lo cual contribuye a enriquecer su producción artística. Al triunfo revolucionario obtiene una beca de estudios por espacio de un ano en Francia. A partir de 1960 se radica en Paris donde recibe lecciones de escultura en la Grande Chaumiere. Igualmente practica la técnica de la cera perdida en la fundación de Mario Bassato. Viaja por España e Italia y regresa a Cuba en 1961. Un ano después se traslada a Camaguey, donde trabaja como profesor de la Escuela de Artes Plásticas. Hacia 1966 realiza su segunda exposición Maderas y terracotas vidriadas en la galería Habana. Regresa a la capital en 1972 e imparte la asignatura de modelado en la Escuela Nacional de Arte, hasta su fallecimiento. Su obra entra en una nueva etapa donde predominan los desnudos femeninos. A lo largo de su trayectoria artística participa en numerosas exposiciones colectivas y muchas de sus piezas son premiadas en diversos certámenes: El místico, por la que en 1956 recibe mención honorífica en el marco del VIII Salón Nacional de Pintura y Escultura, y Venus tropical, Premio de Adquisición en el Salón Anual de 1962 celebrado en el Palacio de Bellas Artes, entre otros. |
Elsa Vega Dopico, Uno, Dos, Tres… !Once!, Museo Nacional de Bellas Artes, Habana, Cuba |