Viredo Espinosa En 1940 su familia se traslada de Regla hacia La Habana. Su formación inicial en el arte la recibió en la Escuela Superior. Trabaja para un periódico, propiedad de un amigo de su padre, y aprende a rotular, un poco de diseño e ilustración comercial. Para satisfacer el deseo paterno de que se hiciera abogado, asiste por espacio de dos anos al Instituto de Segunda Enseñanza; pero su pasión por el arte lo lleva a ingresar en la escuela de San Alejandro hacia mediados de la década del 40. Sus estudios de Bellas Artes se complementan con los de dibujo arquitectónico en la Escuela de Artes y Oficio. En 1948 abandona su formación académica en San Alejandro y logra su primer éxito artístico en la Feria del Libro, patrocinada por el Ministerio de Educación. Organiza en 1950 el Primer Salón de Rechazados en el Circulo de Bellas Artes. En 1952 expone en la Sociedad Nuestro Tiempo en la muestra 15 pintores y escultores jóvenes. Sus pinturas murales constituyen un sustento económico estable. Una de las comisiones más importantes en ese sentido son los trabajos realizados para el Embassy Club entre 1954 y 1955. La situación política imperante en el país a partir de 1956 lo obliga a un breve silencio aunque continua incursionando discretamente en la ilustración y el diseño comercial. En 1959 expone en la Escuela de Arte de Cubanacan. Diez anos después viaja a Estados Unidos y se radica definitivamente en California, primero en Los Angeles, y desde 1975 en el Condado de Orange. Hacia 1977 se dedica nuevamente de lleno a la pintura. Tradicionalmente su obra se ha debatido entre la abstracción y la figuración, con rasgos del expresionismo abstracto así como también elementos geométricos del cubismo. Durante los últimos tiempos sus trabajos recrean el entorno social en el que nace y vive durante más de diez anos. Esta entrega al arte ha sido reconocida en múltiples ocasiones. |
Elsa Vega Dopico, Uno, Dos, Tres… !Once!, Museo Nacional de Bellas Artes, Habana, Cuba |